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TRATE LAS INFECCIONES

Monitoreé y trate inmediatamente las infecciones respiratorias.

Una vez iniciada la infección, el intercambio deficiente de aire y la debilidad de los músculos para toser dificultan la eliminación de flema de sus pulmones. La flema puede espesarse y tapar las vías respiratorias, lo que puede ocasionar que se colapsen zonas de los pulmones. (El término médico para denominar el colapso de los pulmones es atelectasia).

Su médico puede sugerir una radiografía de tórax para determinar precisamente la presencia de neumonía o atelectasia.

Si la infección es bacteriana, es probable que se receten antibióticos.

Puede requerirse ayuda para toser, ya sea manual o mediante el dispositivo CoughAssist.

Algunas situaciones responden bien a la oscilación de alta frecuencia de las paredes torácicas, una forma de terapia de vibración suministrada mediante un chaleco que agita la flema y la sube hacia donde pueda expulsarse al toser.


ESTÉ ATENTO A LA ESCOLIOSIS

La escoliosis — una curvatura lateral de la espina dorsal — es una complicación común en los trastornos neuromusculares. La escoliosis impide la expansión total del tórax y puede obstaculizar la respiración.

La escoliosis en estas enfermedades ocurre debido al debilitamiento de los músculos que soportan normalmente la espina dorsal. En las visitas a las clínicas de la MDA, especialmente en el caso de niños en crecimiento, se examinará físicamente la espina dorsal en cuanto a su curvatura y podrá medirse el grado de la curva mediante rayos X. La curvatura puede evolucionar con sorprendente rapidez en un niño.

Vigile cuidadosamente una curvatura espinal progresiva, que puede comprimir los pulmones, y considere la cirugía para enderezar la espina dorsal basándose en la recomendación de su médico.


IDENTIFIQUE LA HIPOVENTILACIÓN

La primera consecuencia de la debilidad de los músculos respiratorios es generalmente la respiración inadecuada durante el sueño. Esta hipoventilación ocurre por la noche debido a que el instinto natural de respirar es menor durante el sueño y a que el abdomen presiona contra el diafragma al acostarse.

Los síntomas más comunes que indican una respiración insuficiente (deficiencia respiratoria o hipoventilación) son la fatiga, sueño deficiente, pesadillas o terrores nocturnos y dolores de cabeza, especialmente inmediatamente después de despertar.

En muchas personas con enfermedades neuromusculares, los inicios de insuficiencia respiratoria aparecen gradualmente y pueden malinterpretarse como otros problemas. La falta de aire — el síntoma mejor conocido de demasiado poco oxígeno — posiblemente no ocurra si la debilidad muscular esquelética le impide hacer ejercicio.

 

SÍNTOMAS DE LA HIPOVENTILACIÓN CRÓNICA

  • Fatiga
  • Trastornos del sueño
  • Pesadillas, terrores nocturnos
  • Dolores de cabeza matutinos
  • Confusión, desorientación, ansiedad
  • Apetito escaso, pérdida de peso
  • Voz débil o velada
  • Tos débil

 

Es importante mantenerse atento a los otros síntomas posibles de insuficiencia respiratoria, en los que pueden incluirse la ansiedad, confusión, pérdida de apetito y peso, debilitamiento de la voz y tos débil que no impulsa la flema hacia la boca.


 
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